Néstor Kirchner colocó la banda presidencial sobre su esposa Cristina
Fernández el 10 de diciembre. Al convertirse ella en la primer mujer de
Argentina electa presidenta, él bromeó diciendo que era "el primer damo".
La suya es una posición levemente anómala y Fernández no hizo nada para
despejar temores en ciertos sectores, que ella formará parte de una sociedad
presidencial. Los avances en el país son, dijo, "resultado de sus
convicciones que son también las mías." En su discurso inaugural, ella
puso énfasis en el slogan que dominó su campaña: "continuidad y cambio".
El hecho que más de la mitad de los ministros del gabinete retienen sus puestos,
sugiere que el énfasis será mayor en la primera palabra del slogan.End of preview - This article contains approximately 1235 words.
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